
Ayer estuve de cumpleaños. Elena Etxeberria se está haciendo mayor y allí que nos fuimos unos cuantos amigos y amigas a celebrarlo. “Aparenta más”, se comentaba en un corrillo, mientras en otro iban más lejos: “Está cascada”. Ten amigos para esto. Ahora en serio, más de 30 personas nos juntamos en el Arriola para beber, comer y pasarlo lo mejor posible. Yo me retiré a las 7 de la tarde, en un estado bastante lamentable. El recorrido fue corto pero intenso: más de tres horas en el Arriola, una en el Ander y a las seis de la tarde fuimos para el Irrintzi. Una hora más y a Renfe, a coger el tren para casa. No fui de los últimos en retirarme. Por cierto, le regalé a Elena el libro del que os hablé el viernes, “Juan Iganacio y José Angel: dos hombres sin destino”. Espero que le guste. Otra cosa, faltaron los hermanos Lasarte, Eugenio y Adolfo. No se les echó de menos. Sí estuvieron: Elena, Bea, Unai, Ramón, Idoia, Miguel, Mabel, Irune, Patxi, Txus, Esther, Marita, Paul, Chus, Pilar, Carlos, Gabi, Pedro, María, Marina, Jose, Araceli,...No entiendo como Elena, con la mala leche que le canta, tiene tanto poder de convocatoria. ¿Será que es maja?
Eso de que soy una borde es una leyenda urbana. Soy supermaja. Que lo sepasssss....
ResponderEliminarA mí me parece majísima y ahora que sé que es Muskilda aún más. Por cierto, hace mucho que no te veo por la casa del Aventurero.
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