EL FUGITIVO DEL AMOR
miércoles, 30 de mayo de 2012
La declaración
La realidad sobre mis problemas con Hacienda se resumen en un palabra que me define a la perfección: chapucero. ¡La que he liado con mi declaración de la renta! Habitualmente me la envían hecha. Este año, con el tema de la venta de un piso y la adquisición de otro, no ha sido así. Y yo, animado por la medicación diaria, me lancé y la hice por mi cuenta en internet. Y claro, en Hacienda no han llegado a entender la complejidad de los documentos que les he entregado. Ha sido tal el desconcierto que he creado, que no se han conformado con enviarme una carta y me han llamado por teléfono, creo que impacientes por conocerme. Si soy famoso en el Ambulatorio de Basauri después de tragarme una lima, en las oficinas de Hacienda se están todavía frotando los ojos. Mañana tengo que dar la cara. Solicitan mi presencia urgente. Creían que lo habían visto todo.
lunes, 28 de mayo de 2012
De culturetas por Madrid
En Madrid todo transcurrió según el guión previsto. El Sacha es un restaurante de fuste, con un aire al Perrochico de Marzana, con una clientela de cutis fino, para entendernos. Tampoco fallamos a nuestra cita con los cócteles del De Diego -Desmon se bebió un mojito ¡sin alcohol! antes de empezar a beber como si fuera el último día de su vida- y después nos acercamos hasta el Café Central, uno de los 100 mejores clubs de jazz del mundo para la revista estadounidense DownBeat, una publicación legendaria considerada la biblia del jazz. Para rematar la noche, una incursión a la terraza del Hotel Eme, uno de los locales más exclusivos de Madrid. Os preguntaréis cómo es posible que nos dejaran pasar. No entiendo vuestro escepticismo. Una vuelta por la Plaza Santa Ana, tomada por hinchas del Athletic, y para la cama. Y quiero dejar constancia del trato exquisito de los madrileños con la afición rojiblanca. Mañana más y es que la llegada de Adolfo el día del partido bien se merece un capítulo aparte.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Madrid
Mañana me voy con Desmon y Mikel para Madrid. El motivo, la final de la Copa ante el Barcelona que se juega el viernes en el Vicente Calderón. Hasta la hora de comienzo del partido, disfrutaremos de las bondades de la capital del reino, que las tiene, por mucho que Espe nos haga pensar lo contrario. Ya hemos reservado restaurante para comer mañana -el Sacha- y por la tarde aprovecharemos para compartir unos cócteles -en el De Diego- en compañía de amigos que no vemos habitualmente. Por la noche, ¡concierto de jazz en el Café Central! Para que luego digan que los futboleros no somos cultos. Espero que no se nos olvide ir al partido.
sábado, 19 de mayo de 2012
¿Por qué?
Hay algunas que no pierden el tiempo. O, mejor, lo saben perder con criterio, elegancia y sabiduría. Y lo que peor llevo no es que Cosmopolitana se esté convirtiendo en una asidua de la noche neoyorkina, lo que me hierve la sangre es el nivel que está adquiriendo su blog. Hablar de Nueva York sin caer en tópicos y lugares comunes solo está al alcance de quienes tienen un don. Ella es una de esas privilegiadas. ¿Por qué?
viernes, 18 de mayo de 2012
Las series
Si ir al cine se está convirtiendo más en un incordio que en un placer, con la televisión ocurre lo contrario. Me refiero a las series, sobre todo las norteamericanas. El domingo se estrena en Canal + la quinta temporada de “Mad Men”, una de las cimas de la ficción televisiva, al nivel de “Los Soprano” o “The Wire”. Y en estos momentos se puede disfrutar en abierto, en la 2 de Televisión Española, de ese monumento a la inteligencia que es “Frasier”. Títulos míticos comparables al mejor cine norteamericano contemporáneo, deudores de la obra de cineastas como Martín Scorsese, Clint Eastwood o Woody Allen. Es evidente que la televisión en Estados Unidos se ha convertido en un refugio para directores, guionistas y actores espantados por la realidad de la industria cinematográfica de su país. Porque no solo son las series que he citado anteriormente, obras maestras incontestables, sino que la parrilla televisiva está llena de pequeñas joyas de una calidad y complejidad imposibles de encontrar en las salas de cine. Como antes me ocurría con las nuevas entregas de mis directores favoritos, ahora siento la misma ansiedad ante los nuevos capítulos de “Homeland” o “The good wife”.
jueves, 17 de mayo de 2012
Madre e hija
Cada día es más difícil encontrar en el cine historias pensadas para un público adulto. Esta tendencia conservadora se ha instalado en nuestra cartelera, repleta de películas destinadas a un público ansioso de que siempre le cuenten la misma historia y de la misma forma. El otro día fui a ver una película con varios alicientes para pensar que supondría un alivio en un panorama tan desolador. "La pesca del salmón en Yemen" dispone de ingredientes de fuste como para tomarse la molestia de salir de casa: un director y un guionista respetados, unos buenos actores y una producción cuidada, algo habitual en las películas inglesas. Si a ello añadimos algunas críticas elogiosas y, muy importante para mi, que se trata de una comedia romántica, todo hacía presagiar una buena tarde de cine. Y, la verdad, me lo pasé bien, pero sentí una mezcla de satisfacción y decepción. La historia se ofrecía tan mascada que había perdido todo el sabor. No es que en las buenas comedias románticas de los últimos años abunden las sorpresas, pero es que en el caso que nos ocupa había material como para haber optado por caminos menos trillados y previsibles. Una pizca de desmelene le hubiera sentado de maravilla, algo que, visto el panorama, aquí y ahora sería un milagro. Durante la proyección ocurrió una anécdota que explica con contundencia los tiempos que vivimos. En la sala abundaba un público maduro, sobre todo mujeres. Detrás de mi se encontraban dos señoras, una muy mayor y otra de unos 50 años, con toda la pinta de ser madre e hija. En un momento de la proyección, creo que fue en uno de los trailers, aparecían dos mujeres en una escena y una de ellas se dirigió a la otra con un elocuente "hola mamá". Pues bien, ante semejante complejidad, la menos mayor de las féminas sentadas a mi espalda le dijo a la otra "es su madre". ¿Será que pido demasiado?
martes, 15 de mayo de 2012
A pagar
Ayer di por terminada mi visita al dentista, un lugar donde, como ya os he contado en otra entrada, pueden pasar cosas sorprendentes. Y encima te drogan. Iba a decir que gratis, pero no, de lo que quiero hablar es de que no entiendo la mala imágen de los funcionarios cuando existen profesiones que manda huevos. Te cobran un pastón por unas dos horas de trabajo. Es absurdo que tengamos que asumir como normal que exista gente que tiene derecho a forrarse, mientras despotricamos de trabajadores públicos, cuando la inmensa mayoría no llega a ganar 1.500 euros al mes. Aunque en mi caso, igual en la factura entraba la lima que me tragué el primer día. Por si acaso no pregunté.
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