Seguidores

miércoles, 20 de agosto de 2014

Agur, Marijaia, agur


Doy por finiquitada la Aste Nagusia. Mañana me voy una semana a Palma a visitar a mi cuñada Irantzu. Sobre lo vivido hay poco que destacar. Me refiero a novedades respecto a pasadas ediciones. Lo mejor, en gastronomía, la comida en el Hotel Carlton, donde ofrecen el mejor menú de la semana grande. Ayer lo pude comprobar degustando un contundente, y ligero a la vez, marmitako, un sabroso pulpo a la brasa y un arroz con leche con helado de canela para enmarcar. Y las fiestas no son tales sin los amigos. No hay nada mejor para la autoestima que quedar con ellos a comer y comprobar que uno no está tan mal como suponía. Me refiero al aspecto mental. Hay un deterioro evidente entre la parroquia más cercana. No voy a entrar en detalles que luego todo se sabe.

martes, 19 de agosto de 2014

Los conciertos del Kubrick


Todos los días de la Aste Nagusia, a las 20:30 horas, el Kubrick Bar acoge conciertos en la terraza que, como mínimo, calificaría de sorprendentes. A un paso del espacio festivo, junto a la feria de artesanía, hay un local que todavía se preocupa por ofrecer algo diferente. Hay que ir más al Kubrick...



lunes, 18 de agosto de 2014

Aste Nagusia


Criticar las fiestas populares está mal visto en Euskadi. Enseguida te etiquetan de enemigo del pueblo vasco. O del pueblo kurdo. Ayer salí a las 8 de la tarde de casa y lo primero que me encontré fue con un concierto heavy en un txozna, mientras a 50 metros sonaba el "Eres tú" de Mocedades. Y así hasta que conseguí salir del espacio festivo.  Entiendo que ante cualquier crítica a esta forma de entender las fiestas disparen con bala. Y es que hay mucho dinerito en juego y la vida está muy achuchá. Pero hay que decirlo aunque duela: la Aste Nagusia es un coñazo. Y habría que decirlo más...


viernes, 15 de agosto de 2014

La tele


Nunca te fíes de alguien que alardea de no tener televisión en casa. Es un aviso, sin más. Suelen reafirmarse: "lo tenemos claro, no queremos televisión". El plural les delata: tienen cómplices. Gente peligrosa y dañina. Lo he pensado después de ver de una tirada la primera temporada de "Masters of Sex", una lección de cine y de vida que salía del televisor que tengo en casa. Ocupa un espacio prominente en mi salón. Y siempre será así.

El pasado


Hoy voy a hablar del pasado, la mejor manera de comprender el presente. Mañana comienza la Aste Nagusia, la semana grande, las fiestas de Bilbao. Mis mejores fiestas han sido siempre en compañía de Juan Carlos Salaverri, una pérdida de la que aún no me he repuesto, ni falta que hace. El Aventurero entenderá perfectamente lo que quiero decir. Y eso que Juan Carlos era una persona que pasaba de ser la más encantadora del mundo a alguien a quien hubiera estrangulado con mis propias manos. Un seductor que se transformaba sin despeinarse en la peor de las pesadillas. Con Él y El Aventurero -y Alex, Arantza, Amaya,...- pasé los mejores momentos de mi vida, los más divertidos e inolvidables. Mi vida es mucho más aburrida sin Juan Carlos. Menos plena y más plana. Nunca me acostumbraré a su ausencia. Lo que quería decir es que las fiestas ya no tienen ningún sentido para mi. Igual es que no tienen sentido, pero suena demasiado grandilocuente. Las grandes frases se las dejo a Cosmopolitana: "Voy a refugiarme donde se refugian los débiles, en el pasado". ¡Anda ya!

lunes, 11 de agosto de 2014

55


Mañana martes, 12 de agosto, cumplo 55 años. Sí, ya sé que es la mejor edad y que son los 45 de antes. ¡Vaya mierda! Qué queréis que os diga, el fin está cada día más cerca. Tiene cosas buenas: El Corte Inglés oferta viajes a partir de los 55 años a muy buen precio. Por no hablar de la experiencia acumulada, que te sirve para cometer los mismos errores que cuando tenías 25. La diferencia está en que ahora te la suda. La realidad es que todo te la suda. Da igual que diluvie o que haga sol. La vida es en blanco y negro y sin vuelta atrás.  

martes, 29 de julio de 2014

Yolanda


El suplemento La otra crónica que publica el periódico El Mundo recogía este sábado una de esas exclusivas que cambian el sentido de la historia: el romance entre la presidente de Navarra, Yolanda Barcina, y Manuel Pizarro, uno de esos peperos que desde que llevaba pantalón corto ha mezclado convenientemente la política con las finanzas. Tipo Rodrigo Rato. Pues bien, ante tamaño notición, el periódico destaca un hecho que quiero compartir con vosotros. Textual: "Manuel Pizarro, viudo de oro, se refiere a Barcina con cierta ternura como "Yolanda" en la intimidad". ¿Cómo te quedas? El galán otoñal está desmelenado y en la intimidad le llama a su chica por su nombre. Ni presidenta ni excelentísima señora: Yolanda. El texto es obra de un tal Eduardo Verbo. Por comentar.