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viernes, 22 de junio de 2018

¡A la calle!


Las mujeres, o se defienden ellas o van a seguir siendo tratadas como ciudadanas de segunda. No les queda otra que echarse a la calle a gritar, a incomodar, porque es verdad que estamos ante una guerra, con víctimas y verdugos, y la situación requiere de medidas radicales. Los medios de comunicación nos venden una realidad edulcorada, donde todos somos feministas y solidarios con los inmigrantes y donde el paro y la precariedad parece cosas de tierras lejanas. Luego te topas con la vida tal y como es, con sus miserias, con su machismo cotidiano, y donde se mira, miramos, con desprecio y recelo al diferente. La realidad es que aquí y ahora, entre eventos internacionales muy mediáticos de gastronomía y de música, decenas de miles de personas se presentaron la semana pasada a una oposición para unas pocas plazas que ofertaba la sanidad pública. Eses es el verdadero retrato de nuestra sociedad, por incómodo que resulte, y no el idílico que nos quieren vender. ¡A la calle!

jueves, 21 de junio de 2018

El insulto, como salvación


"Estás agotado y sin ideas porque al escribir quieres quedar bien con todo el mundo y eso te constriñe, no sueltas toda la rabia que llevas dentro y hay que dejarla fluir", me ha dicho esta mañana un amigo. El insulto como solución a mis problemas anímicos, más o menos. No lo veo, y no es por falta de ganas: Trump, los restos de Franco, las condenas a los chavales de Alsasua... El problema es que si alguien se siente mal por lo que escribo, yo me siento peor. No soy un buen insultador, tipo Jiménez Losantos ("Carolina Bescansa drogó a su hijo para llevarlo al Congreso de los Diputados") o esos hinchas argentinos que compiten en faltar a los jugadores y al entrenador de su selección de fútbol ("Cementerio de canelones", "arruinador de alegrías" o "tobogán de piojos"). Yo mido cada palabra como si me fuera la vida en ello. Recuerdo que Alex de la Iglesia tenía desde joven un proyecto que se titulaba "Quiero tener un millón de amigos". En el fondo, solo rogamos un poco de amor, ¡hijos de puta!

"No conozco la clave del éxito, pero sé que la clave del fracaso es tratar de complacer a todo el mundo". Woody Allen

miércoles, 20 de junio de 2018

Tortilla de patata


Me llega un mensaje que dice que hoy, 20 de junio, es el día en el que somos más felices de todo el año. Además, hace sol, lo que en Bilbao es todo un acontecimiento. Y quiero unirme a contribuir a que hoy sea, igual es más acertado, un día menos mierdoso que los demás con unas recomendaciones, y si exceptuamos todo lo que es inmoral o ilegal, solo me queda lo que engorda . Y ahí entro yo, con mis lugares de Bilbao donde se sirven los mejores pintxos de tortilla. Una contribución patética, pero qué esperabais. Igual ha llegado el momento de guardar silencio durante una temporada. Exhausto y sin ideas, así me siento. Ayer Gudari me envió una foto en la que aparece junto al humorista Joaquín Reyes. Se lo encontró junto al teatro La Latina y no pudo reprimir el entusiasmo. Le dijo que la foto era para un amigo de Basauri, el que os habla, "que te aprecia". Al oír Basauri, Joaquín comentó que "me gustó Basauri", a lo que Gudari respondió con "fue mi amigo el que te llevó", pensando que si Reyes había estado en Basauri solo podía ser para actuar en el teatro de la bella localidad bizkaina. Pero no, lo que Gudari no sabía es que el gran Joaquín Reyes veraneó de joven en Basauri. Espero que esta noticia no produzca un efecto llamada y se nos llene el pueblo de indeseables. Esta anécdota no os va a librar de mi guía sobre los locales donde se sirven los mejores pintxos de tortilla. Es que se me ha metido en la cabeza. Por el Casco Viejo parada obligatoria en el Gure Toki de la Plaza Nueva o en el Baster de la calle Correo, con sus tortillas hechas al instante; aunque mi último descubrimiento no desmerece a esos dos santuarios del buen comer, en el Epelde de Barrenkale se sirve una tortilla de patata de campeonato. Pasando el puente del Arenal nos encontramos con el Aizari, en Ledesma, o el Monterrey, en plena Gran Vía. Muy cerca de estos dos se encuentra La antigua cigarrería, donde tanto la de patata como la tortilla de chorizo son sobresalientes. Sin moverse del Ensanche nos encontramos con otros bares que han hecho de la tortilla de patata su bandera, como el Górliz, en Ercilla, Marveloux, en Henao, Baviera, en General Concha, o Abando y La Ramona, en Colón de Larreátegui. Por último, una recomendación: hay que perder el miedo a entrar en los hoteles, de lo contrario te perderías la sabrosa tortilla de patata que sirven en el bar Inglés del Hotel Carlton. Y esto es todo, amigos...y amigas. Hasta mañana, o cuando sea.

"Una buena sardina es mejor que una mala langosta". Ferrán Adriá

martes, 19 de junio de 2018

El mundo es suyo


La perseverancia, he ahí la clave del éxito. El mejor ejemplo, los candidatos a presidir el Partido Popular. A punto de ser investigado por su facilidad para conseguir masters y carreras universitarias en tiempo record, Pablo Casado dice que quiere ser presidente de su partido. La lógica dice que con su pasado y presente no podría aspirar ni a presidente del Majadahonda, pero él va a seguir hasta el final negando la evidencia. Se hace el loco y a ver si cuela, que por insistir no va a ser. Y como eje vertebrador de su candidatura, y por no decir "me quiero forrar robando a los pobres para dárselo a los ricos", se ofrece a representar a "la España de los balcones, a los que ponen la bandera nacional en el balcón de su casa". "Hay más tontos que balcones", que dice un amigo mío. Todo un estadista el tal Casado. El otro gran nombre que se conoce de los candidatos ya oficiales es el de María Dolores de Cospedal, Doña Finiquito, una mujer que con su explicación del despido de Luis Bárcenas es historia viva del esperpento nacional. Llamadme loco, pero el mundo es suyo.

"No importa lo lento que vayas mientras no pares". Andy Warhol

lunes, 18 de junio de 2018

El tirillas


Como cada verano, me surge el dilema de si pantalón corto sí o no. Este año he decidido que ya no toca, que a cierta edad mejor tapar. Siempre he sido reacio a lucir pierna, algo que en mi juventud ni me lo planteaba. Para mí ir en pantalón corto era cosa de guiris, de tipos abrasados por el sol, con chancletas y calcetines y toda esa indumentaria ridícula, cosa de ingleses y alemanes. Como siempre se copia lo peor, ir de corto es  desde hace años algo habitual en nuestro entorno y durante un tiempo me dejé llevar y me convertí en uno más, de los que anteponen una falsa comodidad a una mínima dignidad. Ayer, mientras veía el partido Alemania-México del Mundial de Rusia, tomé la decisión de que no todo vale en esto de las vestimentas. El equipo técnico de la selección alemana luce una camiseta azul ceñida al cuerpo y lo que pretende ser innovador ha acabado resultando ridículo. La culpa no la tiene la camiseta, sino quienes se empeñan en que gente cercana a los 60 años, como su seleccionador y ayudantes, que como todo bicho viviente cumplen años, sigan vistiendo como jóvenes veinteañeros. Si esa gente, que se cuida, no debería permitírselo, adónde voy yo de corto, al que algunos, los menos, todo hay que decirlo, llaman "el tirillas".

viernes, 15 de junio de 2018

Un referente


Ayer no escribí porque estaba de duelo, por lo de Maxim. La escena política ha perdido a un hombre elegante y díscolo, aunque reconozco que me decepcionó en su mensaje de despedida. Se podía haber ido a lo puto amo, en plan Cristiano Ronaldo, " me odian porque soy guapo y  millonario", y no culpando a los demás de sus errores. Un mandato perfecto  con un borrón al final.  Habrá que pasar página, aunque duela, y asumir que el mejor ministro de Cultura de los últimos años es ya historia. El vacío que deja no se puede llenar ni con cien astronautas. La política española pierde un referente estético y la sociedad gana un intelectual comprometido. Todos pierden.

"Se suicidó. Era el mayor intelectual que he conocido, y dejó una nota que decía "salgo por la ventana"". Woody Allen

miércoles, 13 de junio de 2018

Una, grande y libre


¡Qué susto me llevé ayer! Abro el facebook y descubro que tengo de amiga a una tipa que ha compartido un texto de alguien que se hace llamar UNA GRANDE Y LIBRE y que venía a decir que menos recoger negros del mar y más preocuparse de nuestros abuelos. Y todavía no la he borrado de amiga. La verdad es que no sé cómo se hace; añadir sí sé, quitar no. Pero voy a aprender solo por librarme de semejante pendejo. Una cosa es convivir con personas que de vez en cuando publican noticias falsas para sacar un rendimiento político, en mi caso por el tipo de amigos y amigas son informaciones  que favorecen a los partidarios del procés, y otra es tener a una racista confesa de amiga. Mira que soy de mente abierta, pero todo tiene un límite, no soporto la maldad y esta gente es muy dañina. ¡A la mierda!

"Vivir en cualquier parte del mundo y estar contra la igualdad por motivo de raza o de color es como vivir en Alaska y estar contra la nieve". William Faulkner