Alguien tenía que decirlo, estamos fatal de la cabeza. Así, en general. Desde que salgo de casa hasta que vuelvo varias horas después no paro de encontrarme con gente pirada disfrazada de normal. Sin ir más lejos, esta mañana en el metro he convivido con dos señoras que mantenían una conversación totalmente disparatada. Han entrada en bucle y mientras una le explicaba que trabajaba en Zornotza, la otra le respondía "¿zorrotza?", a lo que la primera contestaba con otros cuantos zornotzas hasta que la otra le interrumpía con un zorrotza. Así durante más de 10 minutos. No sé si me explico. Y si por algo destacaban esas dos mujeres era por su apariencia de normalidad, la de dos señoras en el metro dirigiéndose a trabajar. Cuando la de Zornotza se ha bajado del vagón, su amiga se ha puesto a hablar con otra mujer a la que conocía. Sus primeras palabras han sido "¿eres Aries?, a lo que la nueva ha contestado que no, que era Libra. La de zorrotza le ha respondido que parecía Aries por lo guapa y conjuntada que va todos los días. La Libra le ha dicho que igual es porque ha adelgazado y le ha podido dar una impresión equivocada. Por un momento me he puesto en lo peor y he pensado que el metro podría descarrilar en medio de un túnel y que no me quedaría otra que compartir las horas, incluso los días, con esas señoras tan simpáticas. Como vacas sin cencerro. Alguien tenía que decirlo.
"Cuando todo el mundo está loco, ser cuerdo es una locura". Paul Samuelson

No hay comentarios:
Publicar un comentario